Mostrando entradas con la etiqueta EOI. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta EOI. Mostrar todas las entradas

jueves, 23 de junio de 2011

Resultados de japonés

Hace unos días os contaba que estaba inmersa en mis exámenes de japonés. Pues bien, el pasado miércoles los acabé y el lunes me han dado las notas. Como se trata de un curso sin certificado oficial (sólo se dan en 2º, 4º y 6º), únicamente se cuenta como APTO/NO APTO. Sin embargo, la profesora nos ha dado un desglose de las notas, que comparto con vosotros a continuación:

      文法 (Gramática):   10
      漢字 (Kanji) :  9,4
      読解 (Comprensión lectora): 10
      聞きとり (Comprensión oral: 10
      作文 (Redacción): 10
      会話 (Conversación): 8'4

            TOTAL: 9'63

Como podéis intuir, estoy muy satisfecha con mis resultados. De hecho, ha sido la nota más alta que he sacado en todos los años que he estudiado en la EOI.
Los dos fallos que tuve en el examen de kanji fueron despistes (debo prestar más atención...) y la conversación es siempre mejorable (sobre todo, en los primeros años). Pienso que todo el estudio autodidacta que había realizado antes de empezar este año me vino muy bien y que es gracias a eso que he obtenido estos resultados. Ahora lo importante es no dejar de estudiar el idioma y seguir progresando día a día. ;)

martes, 17 de mayo de 2011

¿EOI Santander o EOI Drassanes?

Uno de los centros que ha sido la base de mi aprendizaje de idiomas a lo largo de estos años, ha sido la Escuela Oficial de Idiomas.
Durante cerca de 9 años estuve estudiando en la EOI de Santander (inglés, alemán y francés), y este año he tenido la oportunidad de hacerlo en la EOI Drassanes de Barcelona (japonés).

Creo que puede ser interesante escribir sobre mi experiencia en ambas, ya que existen bastantes diferencias.

El centro

En ambos casos, se trata de un edificio con más o menos años. Por una parte, hay que reconocer que la biblioteca o el aula de aprendizaje de la EOI Drassanes tienen unas mejores instalaciones, pero las aulas de la EOI de Santander son indiscutiblemente mejores en cuanto a disposición del espacio. En la mayoría de los casos, tenemos una amplia aula, con sillas Y mesas dispuestas en pequeños grupos o formando un semicírculo para mejorar la intercomunicación (y contando aparte con muchas otras sillas por si no fueran suficientes-que siempre lo son). Por el contrario, en Barcelona nos encontramos ante unas clases pequeñísimas y con las típicas sillas con mesilla incorporada, apretujadas entre sí. Aún así, las aulas presentan una ventaja clave: la adaptación a las nuevas tecnologías.

El método de enseñanza

Como he estudiado varios idiomas con distintos profesores y, lógicamente, cada uno tiene su forma de enseñar, no me voy a parar a describir cada uno de ellos.
Eso sí, existe una diferencia muy clara entre los de Santander y Barcelona: el uso de las nuevas tecnologías. En la primera, es cierto que en los últimos años habían incorporado las TIC al aula, pero su integración en la enseñanza era escasa, y cuando se daba, los problemas técnicos eran notables.
Por el contrario, a lo largo de este año me ha sorprendido toparme con una profesora que utiliza casi exclusivamente el ordenador para todo (y que se desenvuelve muy bien en el medio): comprensiones orales, ejercicios escritos, explicaciones gramaticales, etc. La pizarra ha quedado relegada a un segundo plano (por no decir que es prácticamente ignorada).
Junto a esta integración de las nuevas tecnologías, tenemos la herramienta moodle, que se configura como la base de todo el trabajo fuera del aula. Antes de venir aquí desconocía su uso (aunque no su existencia), y me ha sorprendido gratamente. A través de ella, tenemos ejercicios diversos para volver a trabajar los contenidos, explicaciones gramaticales y de kanji, una agenda con los deberes/exámenes que tendremos, las calificaciones, etc. Me parece una herramienta extremadamente útil y que conecta muy bien con el estudiante.
Por último, cabe destacar que este año (seguramente por tratarse del japonés y de la imperiosa necesidad de llevarlo al día), la evaluación continua ha tenido un peso considerable, fomentándose la entrega de ejercicios o redacciones a menudo, y realizando todas las semanas exámenes de haragana y kanji. Asimismo, al finalizar cada trimestre, hemos tenido exámenes acumulativos que cubren todas las áreas del aprendizaje.

En resumen, mi experiencia en la EOI Drassanes ha sido muy positiva (a pesar de lo pequeñas que son las clases) y su método me ha parecido bastante diferente al vivido durante años en la EOI de Santander.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Primeras impresiones en una nueva EOI

Este año he empezado a estudiar japonés en la EOI, siendo una de las afortunadas en el complicado proceso de hacerse con una plaza en este centro.

Como ya comenté en mi otro blog, mi intención era realizar la preinscripción para chino y japonés, solicitando las pruebas de nivel para asegurarme. Antes de realizarlas, estuve investigando por internet para saber cómo eran, encontrando pocos datos sobre las mismas. Por ello, ponsé que explicar en qué consisten estas pruebas podría servirle a alguien de ayuda en el futuro.
En el caso de japonés, el test de nivel se organizaba en torno a tres partes: kanjis, gramática y redacción. El tema de los kanjis consistía en escribir el kanji de un número de palabras en hiragana, y a la inversa otro tanto. En gramática, debíamos escoger entre cuatro respuestas posibles la adecuada para rellenar el hueco de una frase. Por último, la redacción debía de ser de entre 200 y 400 caracteres, si mal no recuerdo, sobre "Mi ciudad".

¿Cuál fue mi impresión? La verdad es que el tema de los kanjis lo llevo mal, ya que puedo reconocerlos o conocer su significado, pero lo que es escribirlos, no he practicado lo suficiente como para hacerlo a mano, por lo que creo que es la parte que peor me salió. En gramática, también me pareció la cosa un poco retorcida, pero creo que es, con diferencia, la parte que mejor realicé. En cuanto a la redacción... qué decir... era lo último que esperaba que nos pidiesen, ya que pensaba que apostarían más por una comprensión oral. De todas maneras, no me salió muy desastrosa. Aún así, he de decir que esto son meras impresiones, ya que en ningún momento recibes un resultado de cada prueba.

Por otro lado, tenemos la prueba de chino, donde pude comprobar que el nivel exigido aquí es infinitamente mayor al que llegué el año pasado estudiando en la UC. La prueba pedía completar un diálogo en pinyin, pero el resto debía realizarse ya con caracteres: desde completar con clasificadores (apenas había visto tres o cuatro el año pasado), realizar traducciones, ordenar los caracteres, incluyendo una comprensión escrita.
En el caso de chino, vi desde el primer momento que no podía aspirar más que a entrar a primero, por una mera cuestión de lógica.

He de decir, sin embargo, que no me ha gustado el estilo de las pruebas, ya que hace demasiado hincapié sobre el tema escrito. Reconozco que especialmente en estos idiomas es una cuestión clave, pero también hay que tener en cuenta que una lengua también debe ser hablada y escuchada, y el haber carecido de una parte de la prueba de comprensión o expresión oral me ha parecido un desacierto.

Independientemente de cómo me salieran las pruebas, unos días después de realizarlas recibí los resultados del sorteo de plazas (sí, aquí hay sorteos, nada de puntos como en Santander ¬¬). No tuve suerte con chino, pero en el caso de japonés quedé en lista de espera, y milagrosamente quedaron vacantes y ¡pude entrar! He tenido mucha suerte, pues he leído en foros que es muuuy difícil entrar (bueno, de hecho ya lo he comprobado con el chino). Y hasta aquí mis primeras impresiones de esta nueva EOI en la que estoy estudiando. ¡Saludos!